
Hoy sábado, 27 de diciembre de 2025, se ha celebrado en el dōjō Demayal, de Villamayor, la última clase de aikidō del año 2025 dirigida por nuestro querido sensei Nima Masumian.
Como muy bien nos ha explicado nuestro maestro la última clase no solo es el final de un año, también nos conecta con el inicio de uno nuevo. En este sentido le gusta que está última clase sea una sesión de practica intensa, que evidencie nuestro compromiso con el aikidō y con el nuevo año. Una especie de parto lleno de fe y esperanza en el año que vendrá.
Al encuentro han acudido el sensei Pedro Jáñez Vecino, del dōjō Kanazawa de Valladolid con una nutrida selección de sus alumnos; el sensei Alejandro Encinar, del dōjō Sala Alas, de Valdemanco (Madrid); el sensei Joaquín Navarro, del dōjō Daigaku Ikigai, de la Universidad de Valladolid, campus universitario La Yutera, en Palencia; y Rafael Ruíz, tesorero de la Asociación Española de Aikido Tradicional.
Tras unas dos horas intensas de practica en el interior del dōjō hemos rematado la sesión saliendo al exterior y realizando 108 cortes con la bokutō (la espada de prácticas de madera).
Finalmente, el sensei Nima Masumian ha tenido el detalle de regalarnos a cada dōjō participante la caligrafía creativa de los kanji que forman la palabra aikidō realizada a mano por él mismo.
La jornada la hemos rematado con una abundante comilona en la casa de paja Demayal y una larga y animada sobremesa.
De esta forma, la ultima clase de aikidō del año 2025 se ha convertido –como ya augurábamos–, en un maravilloso encuentro entre grandes maestros, practicantes experimentados y principiantes, unidos en torno a la práctica del aikidō, una vía marcial —un budō— de perfeccionamiento físico, mental y espiritual.
Jordi Botella de Maglia